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¿Cómo entra una visita a la privada sin instalar una app?

· 7 min de lectura · Por Luzpass

En corto

Una visita puede entrar sin instalar nada de tres maneras: con un pase que la casa le manda por WhatsApp y se abre en el navegador, leyendo con su cámara el QR del letrero de la entrada, o registrándose en la caseta. Así no hay registro, ni espera a que cargue una app, ni fila detrás de su coche. Tu privada decide cuál usa, o varias, en su asamblea.

Tu cuñado llega a la entrada, la pluma está abajo y detrás de él ya hay otro coche. Le pidieron instalar una app para pasar, y el teléfono pide crear una cuenta, confirmar un correo y esperar una señal que en la caseta a veces no llega. Tú, desde la casa, no puedes hacer nada. Una visita puede entrar sin nada de eso: con un pase por WhatsApp, con el QR del letrero o con el registro de la caseta. Aquí se explica cómo funciona cada uno, dónde falla y qué decide tu privada.

¿Por qué falla pedirle una app a tu visita?

Falla justo en el lugar donde menos puede fallar: la entrada. Hay cuatro razones, y las cuatro las ha visto cualquiera que haya esperado en una pluma.

  • A veces no hay buena señal. Instalar algo en la entrada, con el coche detenido, depende de una señal que no siempre está.
  • Registrarse toma minutos. Nombre, correo, contraseña, permisos. Es más tiempo del que cualquiera tiene con un coche detrás.
  • Hay visitas que no van a hacerlo. Un tío mayor, un plomero que viene una vez, alguien que cambió de teléfono la semana pasada. Se queda en la pluma o se regresa.
  • La fila la pagas tú. Mientras tu visita pelea con una app, el coche de atrás espera, y el guardia acaba abriendo a mano o llamándote.

Por eso Luzpass está hecho con una regla: lo que se le pide a la visita tiene que caber en lo que ya trae en el teléfono, que es la cámara y un navegador.

¿Cómo funciona el pase por WhatsApp?

Es la forma más tranquila de recibir a alguien que ya esperas. Tú, desde la app de tu casa, creas el pase: quién viene y hasta qué hora. A tu visita le llega un mensaje de WhatsApp con su pase, que se abre en el navegador, sin instalar nada y sin crear cuenta.

Así está pensado el mensaje:

Hola, Lucía. Ana te espera hoy en la Casa 14, hasta las 23:59. No instalas nada. Al llegar, lee el QR del letrero desde tu coche o enséñale este pase al guardia. Tu código, por si te lo piden: 482 915

Fíjate en lo que dice: quién la espera, dónde y hasta cuándo. Un pase que vence a las 23:59 deja de servir al día siguiente, así que no queda dando vueltas. Más sobre cómo es un pase está en el glosario.

Si viene en coche, el pase puede llevar las placas. Aquí decide la privada, en su asamblea. Hay dos maneras:

  • El coche pasa sin que le pregunten. La placa coincide con el pase y la pluma abre, si la entrada tiene lo necesario para leer placas.
  • El guardia ve la placa en grande y confirma. Revisa la cajuela y cuántas personas vienen, y abre con un toque.

La segunda es más lenta. Una privada puede preferirla porque quiere que una persona mire el coche antes de que entre.

¿Y si mi visita llega sin pase?

Pasa todo el tiempo: la invitación fue de último momento, o quien llega es alguien a quien no esperabas. Para eso está el letrero de la entrada.

El letrero con QR dice algo así:

¿Vienes de visita? Lee este código con tu cámara. No instalas nada. ¿Ya tienes pase? Enséñalo en la caseta.

Quien llega abre la cámara de su teléfono, apunta al código y se abre una página en el navegador. Ahí escribe su nombre y dice a qué casa va. A tu casa le llega una pregunta sencilla: quién llega y si lo recibes. Contestas desde tu teléfono. Si dices que sí, la caseta lo ve y pasa.

Si ese día no quieres o no puedes recibir a nadie, quien llegó lee en su pantalla: «Hoy no pueden recibirte». Es una frase sin reproche, y sirve tanto para el vendedor que insiste como para el familiar que tendrá que llamarte por teléfono.

¿Y en una torre con recepción?

Hay entradas donde ya hay una persona esperando a todos: un lobby con recepción. Ahí la tercera forma es la más natural. La recepción registra a la visita, la casa responde y la persona entra. No se le pide nada al teléfono de la visita.

¿Se queda alguien con la identificación de mi visita?

Cuando el guardia pide una identificación, la mira en la caseta: se ve y no se guarda copia. Lo que sí queda en la bitácora de la entrada es lo que la privada decide pedir para saber qué pasó: el nombre, la placa si la hay, la casa que visitó y la hora.

Así está pensado también el aviso de privacidad: cada privada tiene uno corto, y va dentro del pase y en el letrero.

¿Qué pasa si no hay internet en la entrada?

Un pase creado durante una caída de internet no alcanza a llegar a la caja de la entrada. Lo resuelve el guardia en la caseta: confirma contigo que esperas a esa persona y abre desde su pantalla.

La caja que decide en la entrada sigue trabajando con la lista que ya tenía. Está explicado a fondo en la pluma sin internet.

¿Dónde falla todo esto?

Conviene decirlo antes de que lo descubras en la pluma:

  • Si el teléfono de la visita no tiene batería o ni siquiera tiene señal para abrir la página, el guardia es la salida. Por eso el guardia sigue en la caseta.
  • Si en tu casa nadie contesta, la visita espera. La privada decide cuánto, y qué hace después el guardia.
  • Un pase lo usa quien lo recibe. Se manda sólo al número de quien esperas, igual que una llave.

Cómo lo hace Luzpass

Luzpass está hecho para que cada privada elija cómo pasan sus visitas, sin imponer una sola forma. Una privada con guardia y pluma puede usar pases con placas y el QR del letrero. Una torre puede quedarse con la recepción. Otra puede combinar las tres. Eso se decide en la asamblea y queda en su acta.

Lo que no cambia es lo que se le pide a la visita: nada. Ni app, ni cuenta, ni contraseña. Del otro lado, el guardia ve en la pantalla de la caseta quién llega, grande y claro, y abre con un toque. Todo lo que pasa por la entrada queda en la bitácora de la privada.

Hay más sobre este tema en cómo pasan las visitas. Y si lo que piensas es qué llave abre la pluma para los coches de las casas, está en TAG, placa o QR.

Preguntas frecuentes

¿Mi visita necesita instalar algo para entrar?

No. El pase le llega por WhatsApp y se abre en el navegador. Si llega sin pase, lee el QR del letrero con la cámara de su teléfono, y no instala ni crea cuenta.

¿Qué hace mi visita si no recibe el pase?

Lee el QR del letrero desde su coche y dice a qué casa va. También puede acercarse a la caseta y decirle al guardia, que te llama o te avisa desde su pantalla.

¿Puedo mandar un pase con las placas del coche?

Sí. Es una opción que la privada elige. Puede dejar pasar el coche cuando la placa coincide, o pedirle al guardia que vea la placa y confirme antes de abrir.

¿Qué pasa si no quiero recibir a alguien que llegó por el letrero?

Contestas que no desde tu teléfono y quien llegó lee: «Hoy no pueden recibirte». Tú decides a quién recibes.

¿Quién decide cómo pasan las visitas de mi privada?

La asamblea. Cada privada elige si usa el pase, el QR del letrero, la recepción o varias, y qué hace el guardia en cada caso.