¿Cómo cambiar el sistema de acceso de tu privada, paso a paso?
· 7 min de lectura · Por Luzpass
En corto
Cambiar el sistema de la entrada se hace en cinco pasos: preguntarle al proveedor de quién es el equipo y qué dice el contrato, revisar la entrada con fotos, llevar la decisión a la asamblea, cargar el padrón y los TAG, y cambiar en un día con lo de antes conectado una semana de respaldo. Si el lector de TAG se queda, los TAG de los coches siguen sirviendo, y si algo falla el día del cambio, la pluma se abre a mano.
Si hoy hay fila en la pluma, vecinos que entran como visitas a su propia casa o una app que cambió para todos de un día para otro, cambiar el sistema se puede hacer sin perder los TAG de los coches y sin dejar la entrada sin servicio. Se hace en orden, con lo de antes conectado una semana como respaldo, y la decisión es de tu asamblea. Lo que sigue son los pasos, lo que puede salir mal en cada uno y cómo se evita.
¿Qué le pregunto primero al proveedor actual?
Tres cosas, y conviene pedirlas por escrito antes de tocar nada:
- ¿De quién es el equipo de la entrada? El lector, la caja o el controlador pueden ser de la privada o del proveedor. Si son del proveedor, un cambio que ya parecía decidido puede resultar más largo de lo que se pensó.
- ¿Qué dice el contrato? Cuánto dura, cómo se termina y qué pasa con el equipo cuando termina. Si no queda claro, que lo lea un abogado antes de firmar nada nuevo.
- ¿Puede exportar la lista de TAG con la casa de cada uno? Los números de los TAG viven en el sistema de antes. Con esa lista, cada TAG ya llega con su casa. Sin ella, hay otros dos caminos, que se explican más abajo.
Esto va primero porque es lo que puede dejarte atrapado: un contrato mal leído no se arregla después con equipo.
¿Qué se revisa en la entrada antes de prometer nada?
Una persona visita la entrada y revisa, con fotos, lo que decide si el cambio necesita obra: la pluma y la tarjeta de su motor, el lector de TAG, quién decide hoy, la lista de TAG, la cámara de placas, la salida, el internet y la luz de la caseta, el lazo y las fotoceldas. Los ocho puntos están en qué revisar en la entrada.
Dos condiciones pesan más que las demás:
- La tarjeta del motor tiene la entrada del botón de «abrir» que hoy aprieta el guardia. El sistema nuevo manda a la pluma esa misma señal. Sin esa entrada, hay obra.
- El lector de TAG entrega el número por Wiegand, la forma estándar en que los lectores pasan el número a otro equipo. Si sale así, el lector se queda.
Dónde falla: prometer «sin obra» desde un escritorio. Se evita viendo la pluma y el lector en persona, y si algo pide obra, se dice antes de llevar nada a la asamblea. El lazo y las fotoceldas tienen que funcionar antes del cambio: sin ellos no se conecta nada, porque la pluma no puede bajar sobre un coche ni sobre una persona.
¿Qué lleva el Consejo a la asamblea?
El cambio lo decide la asamblea y queda en su acta. El Consejo lleva lo que la revisión encontró, la cotización por escrito y las decisiones que sólo son de la privada: qué abre la pluma y en qué orden, cómo pasan las visitas y qué revisa la caseta.
Cómo vota cada privada depende de su escritura y de su reglamento, así que eso se confirma antes de redactar el acta. Para llegar con el tema ordenado hay una guía en cómo preparar la asamblea y una hoja para el Consejo.
¿Cómo se pasan a la entrada nueva los TAG que ya traen los coches?
Primero va el padrón: las casas, las personas y los coches. Puede venir de una hoja de cálculo, de una lista en papel o de fotos.
Luego, los TAG. Hay tres caminos, en este orden:
- Que el sistema de antes exporte la lista con la casa de cada TAG. Es el más rápido, y por eso se le pregunta al proveedor.
- El número impreso en cada TAG, que la casa escribe.
- La semana de respaldo. Durante esa semana, cada TAG que la caja todavía no conoce le aparece al guardia en su pantalla, y el guardia dice de qué casa es. Así, aunque no haya lista ni número impreso, los TAG se van cargando con el uso.
Lo que más asusta en un cambio es perder los TAG, y aquí hay una regla simple: si el lector se queda, los TAG siguen sirviendo, sean de la marca que sean. Cambiar el lector es lo que los arriesga, porque no está confirmado que un lector lea los TAG de otra marca. Por eso, si el actual sirve, se conserva.
¿Cómo es el día del cambio?
Así está pensado, para que la fila en la pluma no sea parte del plan:
- Se suma una caja en la entrada. La pluma, el lector y los TAG de los coches se quedan.
- Lo de antes queda conectado una semana. La caja nueva y el controlador anterior cierran el mismo contacto del motor, uno junto al otro: cualquiera de los dos abre. Si el sistema nuevo falla, el de antes sigue abriendo.
- El guardia practica veinte minutos antes de la primera entrada real.
- Si algo falla, la pluma se abre a mano. A pie siempre se entra.
La caja la conecta un instalador autorizado, que firma con fotos que el lazo, las fotoceldas y la liberación manual funcionan antes y después del cambio.
¿Qué cambia para los vecinos y para las visitas?
Casi nada el primer día, y es a propósito. Los coches siguen entrando con el TAG que ya traen. Las visitas no instalan nada: reciben un pase por WhatsApp que se abre en el navegador, o leen el QR del letrero. Lo demás, como el aviso de llegada a casa, se agrega una cosa a la vez y sólo si la privada lo decide. Nada cambia para todos de golpe.
¿Cuánto cuesta y cuánto tarda?
Cada privada recibe su cotización por escrito después de la revisión: depende de lo que ya tiene su entrada y de lo que decida su asamblea. Si la pluma y el lector se quedan, se suma la caja de la entrada. Una entrada que hoy abre sólo con el teléfono necesita además un lector de TAG y un TAG por coche: es equipo nuevo, pero no obra civil.
Así está pensado: el cambio en sí toma un día, y después viene la semana de respaldo. Cuánto tardan la asamblea y el acta lo decide el calendario de tu privada.
Cómo lo hace Luzpass
Luzpass está hecho para entrar a una privada de esta manera: con la pluma, el lector y los TAG que ya tiene, sumando una caja en la entrada que guarda la lista y decide sola, con o sin internet. La app sólo cambia esa lista. Nadie en Luzpass abre una pluma a distancia: la nube cambia la lista y la caja decide. Lo que se conecta a la puerta está en la guía del equipo.
Luzpass se está construyendo en Puebla y ninguna privada lo usa todavía. Si tu privada quiere ser de las primeras, escríbenos a hola@luzpass.com.
Preguntas frecuentes
¿Se pierden los TAG que ya traen los coches?
No, si el lector actual se queda. Lo que sí los pone en riesgo es cambiar el lector, y por eso se revisa antes.
¿La entrada se queda sin servicio el día del cambio?
Está pensado para que no: lo de antes queda conectado una semana y cualquiera de los dos sistemas abre la pluma.
¿Y si el proveedor actual no quiere darme la lista de TAG?
La lista no depende de él: quedan el número impreso en cada TAG y la semana de respaldo. Lo que sí hay que leer antes es el contrato, para saber de quién es el equipo.
¿Hay que hacer obra?
No, si el lector sale por Wiegand, la tarjeta del motor tiene la entrada de «abrir» y el lazo y las fotoceldas funcionan. Se confirma en la revisión de la entrada; si algo pide obra, se dice antes.