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¿Qué datos guarda la entrada de tu privada y quién los ve?

· 7 min de lectura · Por Luzpass

En corto

La entrada de una privada guarda nombres, teléfonos, correos, la casa de cada quien, las placas y los TAG ligados a una casa, y la bitácora de entradas. La bitácora es lo más delicado, porque dice a qué hora sale y llega cada familia. La privada decide para qué se usan y responde ante ti; Luzpass los trata por su cuenta.

Si vives en una privada, la entrada ya sabe cosas de ti: tu nombre, tu casa, tu coche y a qué hora llegas. La pregunta es justa: quién las tiene, quién las ve y por cuánto tiempo. La respuesta corta es que la privada responde por esos datos, los ve quien necesita verlos y tú puedes pedir ver, corregir o borrar los tuyos.

¿Qué datos míos guarda la entrada de mi privada?

Cuatro grupos:

  • Tú y tu casa. Tu nombre, tu teléfono y tu correo, la casa donde vives y el papel que tienes en ella: dueño, inquilino, menor. Todo junto forma el padrón.
  • Tus llaves. La placa y el TAG de tu coche, ligados a tu casa.
  • Tus visitas. Su nombre, su placa si traen coche y la casa que visitan.
  • La bitácora de entradas. Quién entró, cuándo, por dónde, cómo y si la pluma abrió. La bitácora es el cuaderno de la entrada, ahora en pantalla.

Una placa sola parece poco, pero ligada a una casa ya identifica a una familia. Por eso cuenta como dato personal. De las cámaras hay una nota aparte: cámaras que leen placas.

¿La bitácora de entradas es un dato delicado?

La ley no la pone entre los datos «sensibles», que son otros: salud, creencias, origen. Pero la bitácora junta las entradas de meses y dice cuándo sale y cuándo llega cada familia. En malas manos, eso revela cuándo una casa está sola. Por eso se trata con más cuidado que una lista de nombres: se guarda lo necesario y no más, y con los menores, lo mínimo.

¿Quién responde por esos datos, mi privada o Luzpass?

Las dos, cada una en lo suyo:

  • La privada es la responsable de los datos de acceso. Decide para qué se usan, entrega el aviso de privacidad y contesta lo que le pidan las personas. En la práctica lo hace quien firma por ella, que suele ser el Consejo o la administración.
  • Luzpass los trata por cuenta de la privada. Lo hace con un contrato, sólo para lo que la privada decide, y los borra cuando el contrato termina.
  • Luzpass es responsable de lo que decide ella misma: las cuentas con las que la gente entra a la app, el soporte y el aviso «Llegó a casa». Para eso tiene su propio aviso de privacidad.

La ley es la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, que es nueva desde 2025. Puedes leerla completa en el texto oficial. La autoridad encargada de aplicarla hoy es la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.

Que la caseta quiera saber quién eres es normal en una entrada con guardia. Lo que la ley pide es que la privada diga para qué lo pide, pida sólo lo necesario y te dé su aviso de privacidad. No es lo mismo mirar una credencial que quedarse con ella.

Así está pensado en Luzpass: la identificación se ve, no se guarda. El guardia la mira para saber quién llega y a qué casa va, y lo que queda en la bitácora es el nombre y la casa, no una copia de la credencial. Pedir identificación a las visitas es una regla de la asamblea, y debe estar en el aviso.

Y ninguna regla de entrada deja a alguien sin poder entrar a su casa.

¿Qué dice el aviso de privacidad y dónde lo veo?

El aviso de privacidad es el texto con el que la privada te dice quién guarda tus datos, cuáles son, para qué sirven, cómo limitar su uso y cómo pedir lo que te corresponde.

Casi nadie lee un texto largo en la puerta. Por eso hay una versión corta, con una liga a la completa, y va donde tú estás:

  • en la app,
  • en el pase de tus visitas, que se abre en el navegador,
  • y en el letrero de la entrada, junto al QR.

Lo que no hace falta para entrar, como el aviso a tu familia cuando llegas, va aparte y sólo existe si tú lo eliges.

¿Qué puedo pedir sobre mis datos?

Cuatro cosas: ver qué datos tuyos tiene la privada, corregirlos si están mal, pedir que se borren y oponerte a un uso que no te parezca. Son los derechos ARCO. Se piden a la privada, que es la responsable, y ella contesta dentro de los plazos que marca la ley.

Borrar tiene un límite: una entrada de la bitácora se conserva un tiempo, bloqueada, para aclarar o defender un reclamo. Y si algo se filtra y afecta de forma importante a las personas, la ley pide avisarles.

¿Por cuánto tiempo se guarda la bitácora?

La ley de datos no fija un plazo para la bitácora. Dice que los datos se borran cuando dejan de ser necesarios, y que antes se bloquean: se guardan aparte, sin uso diario, mientras pueda haber un reclamo. Por eso el plazo es una propuesta de Luzpass, no un plazo de la ley ni un compromiso fijo.

El mecanismo que Luzpass propone tiene tres etapas:

  1. A la vista. Las entradas se ven en la caseta y en el Consejo.
  2. Bloqueadas. Pasado ese tiempo, nadie las consulta en el día a día. Se conservan sólo para aclarar o defender un reclamo.
  3. Borradas. Al cumplirse el plazo, se eliminan.

Lo que proponemos: 12 meses a la vista y 12 meses más bloqueadas; a los 24 meses se borran. Dos años en total, porque un reclamo por un daño todavía puede presentarse un tiempo después del hecho.

Cada privada puede acortar el plazo, y una entrada ligada a un incidente reportado se conserva mientras dure ese trámite.

¿Quién ve qué?

  • Tu casa ve sus entradas.
  • La caseta ve la entrada: quién llega, a quién busca, qué pase trae.
  • El Consejo ve la bitácora. Es mucha información, y por eso conviene que la asamblea deje escrito en su acta quién del Consejo la consulta y para qué.
  • El guardia nunca ve a quién le llegan tus avisos de llegada. Eso sólo lo sabes tú.
  • Nadie en Luzpass abre una pluma a distancia. La nube sólo cambia la lista; la caja de la entrada es la que decide.

Cómo lo hace Luzpass

Luzpass está hecho para que cada privada decida en su asamblea qué datos guarda su entrada, para qué y por cuánto tiempo. Ninguna privada lo usa todavía: se está construyendo en Puebla, y esta nota cuenta cómo está pensado.

Luzpass trata los datos por cuenta de la privada y los borra al terminar el contrato. La privada da su aviso, con la versión corta en la app, en el pase y en el letrero. La identificación se ve y no se guarda, y los menores llevan sólo lo mínimo.

Llegó a casa tiene sus propias reglas y su propio aviso: sólo la persona elige quién recibe sus llegadas, el aviso dice que llegó, cómo y a qué hora, nunca dónde está, y quien lo recibe tiene que aceptar antes. Y los pases de las visitas piden lo justo: su nombre, su placa si traen coche y la casa que visitan.

Si quieres revisarlo con tu Consejo, escribe a hola@luzpass.com.

Preguntas frecuentes

¿Para qué usa Luzpass los datos de mi privada?

Sólo para lo que la privada decide: Luzpass los trata por su cuenta, con un contrato. Al terminar el contrato, los borra.

¿Qué pasa con mis datos si me mudo?

Así está pensado: sales de la lista de tu privada el mismo día, y tus datos siguen el mismo camino que la bitácora: un tiempo bloqueados, sólo para aclarar un reclamo, y luego se borran.

¿Quién puede ver cuándo llego y cuándo salgo?

Tu casa ve sus propias entradas, la caseta ve la entrada y el Consejo ve la bitácora. Tus avisos de «Llegó a casa» sólo los recibe quien tú elegiste, y el guardia no sabe quién es.

¿Cuándo puedo pedir que borren mis datos?

Cuando quieras, a la privada. Ella contesta dentro de los plazos de la ley. Lo que ya está en la bitácora se conserva un tiempo bloqueado, sólo para aclarar o defender un reclamo, y luego se borra.