# ¿Qué debe mostrar la pantalla de la caseta de una privada?

> La pantalla de la caseta sirve cuando el guardia decide en segundos: la placa o el nombre en letras grandes, lo que dijo la casa (te esperan, o «Hoy no pueden recibirte») y un toque para abrir. Así no busca en un cuaderno ni llama a cada casa, y la fila frente a la pluma se acorta. Cuánto revisa de más, como la cajuela o las personas, lo decide cada privada.

Fuente: https://luzpass.com/blog/la-pantalla-del-guardia/ · Publicado el 3 de octubre de 2026 por Luzpass

Un coche espera frente a la pluma. El guardia busca el nombre en un cuaderno, llama a la casa y nadie contesta, y detrás ya hay otro coche. Eso es lo que una pantalla bien hecha tiene que resolver: que quien está en la caseta vea lo que necesita, lo vea en grande y abra con un toque. Aquí está qué debe mostrar, dónde conviene que viva y qué decide la privada.

## ¿Qué hace lento al guardia hoy?

Casi nunca es el guardia. Son las herramientas que le tocaron:

- **Un cuaderno.** Apuntar a mano toma tiempo, la letra de un turno no la lee el siguiente y cada página deja a la vista los nombres y las placas de quienes entraron antes.
- **La llamada a la casa.** Si nadie contesta, el coche espera. Si contesta, la respuesta queda en la memoria del guardia y en ningún otro lado.
- **Listas en papel.** Se imprimen un día y al siguiente ya cambiaron: una visita nueva, una baja, una casa que se mudó.
- **Una app en su teléfono.** Funciona mientras el teléfono tenga batería y datos, y se va a casa con él al terminar el turno.

Por eso el problema de la caseta no es de esfuerzo. Es que el guardia reúne a mano lo que la entrada debería ponerle enfrente.

## ¿Qué necesita ver el guardia para decidir en segundos?

Tres cosas, y en este orden:

1. **Quién llega, en grande.** La placa o el nombre, con letras que se lean desde la silla, con prisa y de noche. Sin menús ni columnas.
2. **Qué dijo la casa.** Una de dos respuestas: «Te esperan», porque la casa mandó un pase, o «Hoy no pueden recibirte». El guardia no tiene que preguntar: ya está dicho.
3. **Un toque para abrir.** El botón abre la pluma y anota la entrada. No hay pasos intermedios.

Lo demás se queda fuera de la vista hasta que haga falta. Una pantalla que muestra veinte datos obliga a leer, y leer es lo que cuesta segundos. Si lo que la casa dijo no está claro, qué hace el guardia lo marca la regla de la privada, y la pantalla le dice qué sigue para que no tenga que adivinar.

«Hoy no pueden recibirte» habla de visitas. Ninguna regla deja a alguien sin entrar a su casa, y a pie siempre se entra.

## ¿Cuándo debe revisar algo más?

Eso lo decide la privada, no la pantalla. En una privada, la placa de una visita con pase pasa sin preguntar. En otra, la caseta la ve en grande y revisa la cajuela o cuántas personas vienen. En otra pide la identificación de quien llega a pie. Cada una pone su regla en la asamblea, y queda en su acta.

Sobre la identificación hay una línea que no cambia: se ve, no se guarda. El guardia la mira para confirmar quién es y no hay una foto ni una copia en la pantalla.

Los repartidores y los proveedores son donde más se nota esta regla, porque entran muchos y casi nunca los espera una casa en particular. Cómo conviene manejarlos está en la nota sobre [repartidores y proveedores](https://luzpass.com/blog/repartidores-y-proveedores/).

## ¿La pantalla va en una tableta de la caseta o en el teléfono del guardia?

En una tableta que se queda en la caseta. Tres razones:

- **La batería.** El teléfono del guardia es suyo y lo necesita para sus propias cosas. Una tableta en la caseta se carga ahí.
- **Los datos móviles.** Una caseta no debería depender del plan de teléfono de quien está de turno.
- **El cambio de turno.** El teléfono se va con la persona. La tableta queda, y el que entra la encuentra lista.

Por la misma razón, la cuenta con la que funciona es de la privada, no de cada guardia. Los guardias cambian de turno, de empresa o de privada, y la caseta no debería quedarse sin pantalla por eso.

## ¿Y si se cae el internet?

El toque sigue funcionando. La tableta no le habla a la nube para abrir: le habla a la caja de la entrada, por la red local de la caseta, y sólo la tableta emparejada con esa caja puede pedirle que abra. Con o sin señal, el toque abre la pluma y la entrada queda anotada en la [bitácora](https://luzpass.com/glosario/#bitacora), con su motivo. Es el [toque del guardia](https://luzpass.com/glosario/#toque-del-guardia).

Lo que sí espera a que vuelva la señal es lo que se decide fuera de la caseta: un pase nuevo de una visita, o un TAG que se apagó durante la caída. La nota sobre [la pluma sin internet](https://luzpass.com/blog/sin-internet/) explica qué espera y qué no. Y si todo falla, el guardia abre y la pluma se libera a mano.

## ¿Qué no ve el guardia?

A quién le avisa un vecino cuando llega a casa. Con «Llegó a casa», cada persona elige quién recibe sus llegadas, y esa lista es de ella. La caseta ve la entrada, como siempre, y nada más. Cuando alguien llega a pie, el toque del guardia puede servir de aviso, pero el guardia no ve ni elige a quién se le manda.

Y la pantalla no decide quién entra. Lo deciden la lista de la privada y su guardia. Nunca lo decide un programa por su cuenta, y nadie de Luzpass abre una pluma a distancia, ni desde soporte ni en una emergencia: la nube sólo cambia la lista, y quien decide es la caja de la entrada.

## Cómo lo hace Luzpass

Así está pensada la pantalla de la caseta de Luzpass: la placa o el nombre en grande, lo que dijo la casa y un toque para abrir. Le dice al guardia qué sigue y, al terminar el turno, le resume lo que pasó en él. La visita que trae pase lo recibió por WhatsApp, lo abre en el navegador sin instalar nada, y la pantalla ya lo muestra cuando el coche llega.

La tableta se queda en la caseta, con una cuenta de la privada. Habla con la caja de la entrada por la red local, así que el toque no depende del internet. Cada toque queda en la bitácora con su motivo, para que el Consejo pueda aclarar lo que haga falta.

Luzpass no es el guardia ni lo sustituye. El guardia trabaja para la privada o para la empresa que ella contrató, y la pantalla le ayuda a hacer mejor lo que ya hace. Qué revisa y cuándo lo decide la asamblea. Así está pensado el día del cambio: el guardia practica veinte minutos con la pantalla.

Luzpass se está construyendo en Puebla y ninguna privada lo usa todavía. Si quieres ver cómo se vería la caseta de tu privada, está en [la caseta](https://luzpass.com/caseta/), y para llevar el tema a tu asamblea hay una hoja [para el Consejo](https://luzpass.com/consejo/).

## Preguntas frecuentes

### ¿Hace falta internet en la caseta para que el guardia abra?

No para abrir. La tableta le habla a la caja de la entrada por la red local de la caseta, y la caja abre. Lo que depende del internet son los cambios que llegan de fuera, como un pase nuevo o un TAG apagado, que esperan a que vuelva la señal.

### ¿Quién decide qué revisa el guardia: la cajuela, las personas, la identificación?

La privada, en su asamblea. La pantalla le muestra al guardia lo que esa privada decidió. La identificación se ve y no se guarda.

### ¿Puede alguien de Luzpass abrir la pluma desde la nube?

No. Nadie de Luzpass abre una pluma a distancia. La nube sólo cambia la lista de quién puede entrar, y quien abre es la caja de la entrada o el toque del guardia desde la caseta.

### ¿Qué pasa si se acaba la batería de la tableta?

La tableta se queda cargando en la caseta, y si falla, el guardia abre y la pluma se libera a mano. Por eso la revisión de la entrada, antes del cambio, mira también la luz de la caseta.
